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Estudio Antropométrico; ¿Por qué deberíamos hacernos uno?

Con una báscula convencional podemos saber cuál es nuestro peso, pero no podemos conocer los factores que influyen en este. Al subirse a una báscula dos personas pueden tener el mismo peso, sin embargo, su composición corporal puede ser muy diferente. Puede ocurrir que uno de esos dos individuos tenga un mayor porcentaje de grasa y el otro una mayor cantidad de masa muscular, o podría suceder que uno de ellos retenga líquidos y el otro no. Lo más importante no es cuanto pesamos, sino como está repartido el peso y para esto empleamos la antropometría.

La antropometría ISAK es una metodología acreditada y estandarizada para evaluar la composición corporal de una manera fiable y precisa. Para realizar esta técnica Tomamos las medidas del cuerpo humano colocando a la persona en una posición fija, midiendo entre puntos anatómicos específicos. Analizamos alturas, longitudes del esqueleto, diámetros, perímetros y pliegues cutáneos.

¿Por qué deberíamos pasar por un estudio antropométrico?

Cualquiera podría hacer un estudio antropométrico y no sería una locura. Cuanto más sepamos sobre nuestro cuerpo, más sencillo será tener una tabla de ejercicios que se ajuste a nuestras necesidades, y mantener una alimentación sana y equilibrada.

Por otro lado, para los deportistas, ya sean amateur o profesionales, es algo realmente útil. La antropometría es el método más utilizado en el deporte profesional para medir la composición corporal de una manera frecuente y accesible a los deportistas.

Hacer un estudio antropométrico te permite:

  • Conocer cuál es tu masa grasa, muscular y esquelética, y la localización de la misma.
  • Medir diferentes parámetros musculo-esqueléticos y analizar si es una ventaja o no para el rendimiento deportivo.
  • Identificar tu somatotipo.
  • Ajustar tu alimentación con vistas a mejorar el rendimiento.

Para todos aquellos que realizan actividad deportiva a menudo es importante tener controlados aspectos que pueden afectar al rendimiento. Conocer nuestro cuerpo nos puede ayudar no solo a mejorar el rendimiento, sino a disfrutar más de la práctica deportiva y a evitar lesiones.

A través de este estudio podrás conocer los cambios de tu composición corporal de una manera completa y fiable ¡Llámanos y pregunta! Realiza tu estudio antropométrico con Sannus Clinic.

Contracturas: Que son y como evitarlas

Todos hemos sufrido alguna contractura molesta que nos impide el desarrollo de nuestra actividad y nos complica la realización hasta de la tarea más sencilla. Hoy, vamos a hablar de que son las contracturas, los diferentes tipos que hay y como podemos prevenir la aparición de estas.

Las contracturas se definen como una tensión de los músculos, los tendones y los tejidos cercanos a los mismos, que se prolongan en el tiempo y que hacen que las articulaciones se vuelvan rígidas y se acorten, impidiendo el movimiento normal de la zona afectada.

Pueden aparecer por varios motivos, entre estos destacan:

  • El sedentarismo
  • Mantener malas posturas de forma prolongada
  • Estrés
  • La realización de deporte o ejercicio sin preparación previa adecuada
  • Deshidratación

Conociendo el por qué pueden aparecer, es muy sencillo comprender los diferentes tipos de contracturas que existen:

Contracturas postraumáticas

Ante un golpe o un fuerte impacto, nuestro cuerpo activa la musculatura para proteger las zonas más sensibles y la tensa, generando así la contractura. Son contracturas que se caracterizan por producir un dolor intenso pero que suelen desaparecer sin problemas con el paso del tiempo.

Contracturas posturales

Como su propio nombre indica, estas contracturas aparecen al mantener una mala postura o haber hecho un mal gesto de forma prolongada. Generalmente se caracterizan por ser una simple molestia, por lo que en general tendemos a no preocuparnos demasiado. La realidad es que, si no las tratamos a tiempo, este tipo de contracturas pueden extenderse a los músculos adyacentes, llegando a provocar lesiones.

Contracturas por espasmos musculares

Este tipo de contractura es muy común en deportistas. Se dan cuando realizamos mucho esfuerzo con un músculo, de forma que la contracción es demasiado fuerte y notamos un agarrotamiento. Dependiendo del nivel de esfuerzo podemos estar hablando de una contractura “sin importancia” o de una lesión muscular más grave.

Contracturas por deshidratación

En coincidencia con su nombre, este tipo de contracturas se dan cuando nuestro organismo está deshidratado. Los músculos y articulaciones se ven afectados por la falta de hidratación y están más tensos. Generalmente se ven este tipo de contracturas en las piernas y las cervicales. Son el tipo de contractura más común y es muy frecuente que se de esta situación al haber consumido alcohol en exceso.

Para concluir, sabiendo ya que son las contracturas y de donde vienen, dejaremos una lista de consejos y recomendaciones que podéis seguir para evitar las contracturas.

  • Mantén una adecuada “Higiene Postural”
  • Estira bien tu cuerpo
  • Bebe suficiente agua y de manera regular
  • Duerme bien y evita, en la medida de lo posible, las situaciones de estrés
  • Si eres deportista o haces ejercicio, prepara bien tu cuerpo. Haz un buen calentamiento
  • No hagas esfuerzos muy grandes de manera repentina, ve siempre de menos a más

Generalmente, las contracturas no suponen un problema grave para nuestra salud. Pueden ser más o menos dolorosas, pero, dependiendo siempre del estado de salud de la persona y su condición física, suelen desaparecer a los pocos días. En el caso de que se mantengan demasiado en el tiempo, acude a un profesional y, sobre todo, no dejes que cualquiera te dé un masaje. Podría generarte lesiones de carácter más grave.

En Sannus Clinic tratamos todo tipo de lesiones y a todo tipo de personas. Independientemente de la edad o la condición física. Cualquier patología es tratada por el profesional más apropiado para cada caso. Todos los fisioterapeutas están colegiados en el Colegio Oficial de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid y cada uno es especialista en un área concreta. Si tienes alguna lesión o dolencia, no lo dudes, ¡Llámanos! Tenemos la solución a tu caso.

Mínimo de ejercicio diario para ser saludables

Es sabido por todos que una buena alimentación sólo es una de las patas para mantener un estilo de vida saludable. Para no dejar “coja” a nuestra salud, debemos acompañar esta buena dieta con una rutina de ejercicio que nos ayude a conseguir nuestro objetivo; Estar sanos.

Como muchas veces es complicado saber si estamos haciendo o no el ejercicio suficiente, en este blog os vamos a explicar por un lado lo que es realmente hacer ejercicio, y por otro, cual es la cantidad mínima que deberíamos hacer diariamente para poder considerarnos personas saludables.

Lo primero, no debemos confundir el hacer ejercicio con practicar un deporte o ir al gimnasio. Visitar el gimnasio y hacer un circuito de pesas o ser un jugador de fútbol y acudir a un entrenamiento con tu equipo, son cosas que implican hacer ejercicio, pero hacer ejercicio no implica tener que hacer ninguna de estas actividades.

Por definición, el ejercicio físico es toda actividad voluntaria que quema energías más allá de las necesarias para la actividad basal del cuerpo, o lo que es lo mismo, cualquier actividad que gasta una energía extra por encima de la que necesita el cuerpo para mantenerse en funcionamiento.

Por norma general para un adulto, sin tener en cuenta dolencias que impidan el hacer ejercicio, el nivel saludable diario de actividad física es de 30 minutos de ejercicio físico moderado, es decir, lo suficientemente suave como para que se mantenga aeróbico pero lo suficientemente fuerte como para estimular el corazón y los pulmones. En el caso de los niños, el tiempo durante el cual tendrán que estar ejercitándose asciende a entre 40 y 60 minutos diarios.

Ahora que sabemos cuánto, debemos saber que tipo de ejercicio debemos hacer. Como comentábamos antes, el ejercicio ha de ser lo suficientemente suave como para que se mantenga a un nivel aeróbico, pero… ¿Y esto que significa?

Pues bien, entendemos como ejercicio aeróbico toda actividad que aumenta el ritmo cardíaco, pero sigue empleando oxígeno.  Ayuda a mantener el corazón, los pulmones y la musculatura saludables. De entre todas las actividades aeróbicas, las más eficientes y populares son salir a caminar o dar paseos en bicicleta.

Para terminar, hablemos de los beneficios que nos aporta realizar ejercicio de manera diaria. Nos da salud a tres niveles:

  • Salud física ya que nos ayuda a controlar nuestro peso, a prevenir enfermedades del corazón y, además, retrasa el envejecimiento.
  • Salud psicológica ya que mejora la calidad y la duración del sueño, lo que generalmente conlleva acumular menos estrés y ansiedad. Por otro lado, la realización de ejercicio físico está directamente relacionado con la mejora del rendimiento intelectual,“Mens sana in corpore sano”.
  • Salud social porque la práctica de ejercicio está directamente relacionada con una mejora considerable de la autoestima y el buen humor. Según como lo practiques, además, te puede servir como herramienta relacional con tus amigos o para poder conocer gente nueva.

Y hasta aquí el blog de hoy, si tienes alguna duda comenta y la resolveremos lo antes posible.

¡Anímate y consúltanos!

¿Realmente sabes lo que es una dieta saludable y equilibrada?

A todos nos gustaría seguir una dieta saludable y equilibrada, pero muchas veces nos encontramos con barreras que nos complican esta tarea como el desconocimiento o la falta de herramientas nutricionales. A lo largo de este blog os vamos a explicar cómo es realmente una dieta saludable e intentaremos eliminar toda duda que puedas tener al respecto. ¡Empezamos!

Primero, lo más importante, debemos diferenciar correctamente entre alimentación saludable y alimentación equilibrada. Una dieta equilibrada es aquella que cubra todas las necesidades nutricionales de una persona para que su organismo pueda funcionar correctamente, sin embargo, una dieta saludable es la que tiene como base seguir una dieta que incluya principalmente y la mayor parte del tiempo alimentos “reales” o materias primas, es decir, frutas y verduras, grasas saludables como frutos secos y aceite de oliva, carnes, pescados y huevos, cereales integrales, lácteos naturales, etc.

Conociendo ya la diferencia entre alimentación equilibrada y alimentación saludable, debemos responder a la pregunta “¿Qué es seguir una dieta sana y equilibrada?”. Pues bien, mantener una alimentación saludable y equilibrada se define como seguir una dieta variada que aporte a cada persona individual todos los alimentos que necesita para cubrir sus necesidades nutricionales, en una etapa determinada de su vida, en base a sus características físicas y su situación de salud y nivel de actividad.

Partiendo de esta definición podemos decir que “alimentarse correctamente” y de manera saludable va a depender del contexto de la persona, cada individuo tiene unas necesidades nutricionales diferentes y su objetivo puede que no sea el mismo. Lo que es una buena dieta para una mujer adulta de 25 años que es atleta de élite y su objetivo es mejorar el rendimiento, puede no serlo para un hombre de 38 años que trabaja en una oficina, tiene sobrepeso y presenta una patología metabólica como resistencia a la insulina, hipercolesterolemia e hipertensión, siendo su objetivo mejorar sus problemas de salud y perder peso.  Aun así, hay que destacar que, aunque ya sabemos que cada uno ha de seguir una dieta específica y que se ajuste a sus necesidades y contexto, hay unos principios básicos para organizar nuestra alimentación que puede aplicar todo el mundo para empezar a comer mejor. A la hora de elaborar nuestra dieta algunas pautas o consejos que debemos tener en cuenta son:

  • Incluir de manera diaria frutas y verduras en nuestras comidas por su contenido en fibra, micronutrientes y compuestos beneficiosos para la salud.
  • Dar prioridad a cereales integrales, tubérculos y legumbres como fuente de hidratos de carbono.
  • Incluir fuentes de proteína de alto valor biológico como lácteos, carne, pescado o huevos.
  • Incluir grasas saludables como pescados azules por su alto contenido en Omega-3 en mayor proporción que la grasa saturada de origen animal.
  • Priorizar carnes blancas y no abusar en frecuencia de consumo de carnes rojas.
  • Evitar mayoritariamente el consumo habitual de alimentos precocinados y ultra procesados, embutidos, aperitivos de snack, dulces, lácteos o postres lácteos azucarados, bollería, salsas comerciales, etc.
  • Evitar el uso habitual y diario de bebidas alcohólicas y refrescos.
  • Intentar comer despacio y según las necesidades de nuestro cuerpo en cada momento, es decir, no comer por comer ni desayunar por desayunar si no tenemos hambre.
  • Ajustar el número de comidas diarias a nuestro estilo de vida, contexto y objetivos y no realizar un número de comidas autoimpuesto. Una distribución general que se adapta a la mayoría de personas sería 3 ingestas por día.

Por último, debemos recordar que llevar una buena alimentación es solo un eslabón más para acercarnos a un estilo de vida saludable. Debemos acompañarla de una buena rutina diaria de ejercicio, dar importancia al descanso y la higiene del sueño, evitar estrés crónico, exponerse a la luz solar y el contacto con la naturaleza, entre otras muchas cosas. Esto nos permitirá gozar de una buena salud y mejorar nuestra calidad de vida

Si quieres conocer tus necesidades nutricionales específicas y conseguir tus objetivos, contacta con nosotros. Ofrecemos servicios de nutrición y dietética con los que te ayudamos a optimizar tu rendimiento deportivo y a mejorar tu composición corporal, tu salud y tu bienestar. Primero realizamos un valoración integral del estado de salud y nutricional actual y a raíz de esto establecemos unos objetivos y aspectos a mejorar respecto a la alimentación, elaborando una dieta totalmente personalizada según el contexto, gustos, objetivos y requerimientos nutricionales del paciente o deportista.

¡Anímate y consúltanos sin compromiso!

¿Qué es la fisioterapia invasiva?

La fisioterapia invasiva supone la introducción de una aguja a través de la piel. Se utiliza con fines terapéuticos como la punción seca, la neuromodulación, la electrolisis (ya comentada en anteriores blogs)…

La punción seca o dry needling (en inglés) consiste en la introducción de agujas a través de la piel, sin inyectar ni extraer sustancia alguna, buscando tan solo el estímulo mecánico de su inserción y manipulación. La indicación más desarrollada de la PS es el tratamiento de los puntos gatillo miofasciales, parte fundamental del tratamiento del Síndrome de dolor miofascial que comentamos en el post.

Supuestamente, los efectos analgésicos de la Punción Seca Superficial (PSS) se deben a la estimulación de fibras nerviosas A-Delta (acción directa e indirecta sobre interneuronas inhibitorias y activación de los controles inhibitorios difusos de la nocicepción) y A-beta, así como a la acción sobre el sistema nervioso autónomo.

Los mecanismos de acción de la Punción Seca Profunda (además de los de la PSS) son: el lavado de sustancias sensibilizantes producidos por las respuestas de espasmo local, la elevación del pH de la zona del PGM, la disrupción del círculo vicioso del “circuito del PGM”, la laceración mecánica de los miocitos y/o de las placas motoras afectadas, el estiramiento local de las estructuras citoesqueléticas contracturadas, además de los efectos beneficiosos sobre el flujo sanguíneo y la analgesia mediada por la inflamación que provoca la PSP.

Todos los mecanismos expuestos para la PSS y para la PSP podrían aplicarse a la electropunción seca, que además tendría mecanismos exclusivos, como la posible destrucción de miocitos alrededor de la aguja por efecto de la corriente eléctrica empleada, el lavado de las sustancias sensibilizantes y el estiramiento local de los sarcómeros acortados del PGM causado por las contracciones inducidas por la corriente eléctrica.

Lo más importante para un tratamiento de fisioterapia invasiva, es que el paciente esté dispuesto a realizarlo. Debe solventar todas sus dudas antes del tratamiento, para hacerlo seguro. En la mayoría de los casos, es importante utilizar el ecógrafo para mejorar la precisión y aumentar la seguridad de la técnica, sobre todo en zonas comprometidas.

No dudes en consultar tus dudas acerca de los tratamientos y ponerte en manos de los mejores profesionales.

Rotura fibrilar o desgarro muscular

La rotura de fibras o desgarro muscular es una lesión que se produce tras un traumatismo o más frecuentemente tras un movimiento o esfuerzo brusco de la musculatura. El paciente suele referir una sensación de haber recibido una “pedrada” y suele ir acompañada de dolor agudo localizable y hematoma (en algunos casos) en la región o en las zonas próximas a la lesión.

Es una lesión frecuente en deportes explosivos, sobre todo en miembros inferiores, que requieren de cambios bruscos, aceleraciones o frenadas precisas como el fútbol, baloncesto, atletismo, tenis, pádel etc. También puede ocurrir en actividades de la vida diaria como un tropiezo o una pequeña carrera o sprint (para coger el autobús por ejemplo) en personas que no están entrenadas.

Normalmente este tipo de lesiones suele ir directamente relacionadas con el nivel de entrenamiento, y el grado de dificultad del movimiento que ha realizado la persona para lesionarse. Cuanto menos entrenada esté, más fácil es sufrir una rotura de fibras si se realiza un movimiento brusco o inesperado.

Es importante una buena evaluación tras el inicio de los síntomas, siendo la ecografía un buen método de diagnóstico para valorar el alcance de la lesión y poder programar así un tratamiento de fisioterapia y readaptación adecuado a cada caso. La utilización de técnicas invasivas como la electrolisis y las técnicas más convencionales como el láser, la diatermia o el ejercicios físico, serán muy importantes en el proceso de recuperación para además de volver a conseguir un buen rendimiento del músculo dañado, evitar nuevas roturas en la misma musculatura.

Es fundamental realizar un tratamiento adecuado cuanto antes, ya que si no pueden surgir complicaciones como fibrosis que dificultarán la vuelta a la práctica deportiva deseada.

¿Qué es la Bursitis?

Una bursitis es un afectación inflamatoria de una de las bolsas de líquido (bursas) que sirven para amortiguar o evitar el roce de huesos, músculos o tendones alrededor de las articulaciones.  Es más frecuente en articulaciones que realizan movimientos repetitivos (hombro, codo, cadera, rodilla, tobillo) aunque puede aparecer en cualquiera. Normalmente, las bursas tienen una pequeña cantidad de líquido para amortiguar, pero cuando se irritan en exceso, se produce un aumento del mismo que suele provocar dolor y rigidez.

En los casos donde la inflamación sea mínima, con reposo puede ser suficiente para que recupere, aunque siempre se puede ayudar con técnicas como la diatermia, el drenaje manual y el ejercicio controlado. En casos más graves, es fundamental tratarlo tanto con fisioterapia como, en ocasiones, con alguna posible infiltración. Además, es importante buscar la causa que puede provocar la inflamación, por tanto puede ser importante acudir al podólogo para corregir posibles problemas biomecánicos que ocasionen la irritación, o corregir ejercicios mal realizados que están causando la inflamación.

Las técnicas más utilizadas en fisioterapia son la electrolisis, la diatermia, la cinesiterapia pasiva y activa… y en caso de ser necesaria la intervención del traumatólogo, la extracción del líquido o la infiltración para mejorar la absorción. Además, como hemos comentado, será importante reevaluar qué puede haber provocado la bursitis para poner solución y evitar las recidivas.

En Sannus Clinic contamos con un amplio grupo de profesionales que te ayudarán en lo que necesites. ¿Quieres más información sobre cómo aplicamos este tratamiento?

Síndrome de dolor miofascial y Puntos gatillos miofasciales

El síndrome de dolor miofascial es el conjunto de signos y síntomas producidos por los puntos gatillo miofasciales (PGM). Un punto gatillo miofascial es un foco hiperirritable dentro de una banda tensa de un músculo. Puede ser doloroso a la presión y a otros estímulos mecánicos y puede generar dolor en otras zonas que normalmente siguen un mismo patrón y causar limitación motora.

Hay diferentes mecanismos que hacen que los PGM se vuelvan dolorosos:

  • Mecanismos de activación directos: sobrecarga aguda o crónica, traumatismo directo sobre el músculo, sobreestiramiento, enfriamiento…
  • Mecanismos de activación indirectos: otros PGM, enfermedad visceral, inflamaciones, degeneración articular, radiculopatías y factores psicológicos.

Sintomatología

Normalmente el dolor no se localiza en la zona del propio PGM. Sólo se da esta circunstancia cuando el PGM es deformado mecánicamente (por compresión, contracción, estiramiento, punción, etc.) y en los escasos músculos cuyo dolor referido incluye al PGM.

En la zona de dolor referido se observan diferentes alteraciones vegetativas (vasoconstricción, lagrimeo, coriza, etc.), propioceptivas (desequilibrios, alteración de la percepción del peso de los objetos, etc.) y viscerales (arritmias, enuresis, vómitos, etc.)

En ocasiones, genera restricción articular, y por tanto disminución de la movilidad. Es específica y relacionada con el músculo en cuestión, por tanto puede servir como diagnóstico.

También puede generar rigidez o dificultad para iniciar el movimiento, especialmente después de un periodo de reposo.

El músculo con PGM, puede tener una inhibición en la contracción. Normalmente será descrita como fatiga o debilidad muscular, dificultando la activación del propio músculo.

Los PGM pueden relacionarse con pequeños espasmos (contracciones involuntarias que persisten de manera prolongada) y con calambres musculares (contracciones involuntarias dolorosas y transitorias).

Tratamiento

Es importante realizar una buena evaluación para poder localizar PGM que puedan generar el dolor de paciente. Normalmente, en la evaluación, se tiene en cuenta que al presionar el PGM se reproduzcan parcial o totalmente los síntomas por los que se acude a consulta. Es importante valorar todas las posibilidades para que el tratamiento sea más efectivo.

A partir de ahí se podrán realizar diferentes tratamientos como la punción seca, la neuromodulación, la terapia manual, diatermia, ondas de choque…

Si tienes dolor muscular, dolor inespecífico, no dudes en contactar para realizar una evaluación y programar un tratamiento en caso de que sea necesario.

Ecografía musculoesquelética

¿Qué es la ecografía musculoesquelética?

La ecografía musculoesquelética es una herramienta de imagen dinámica, en tiempo real y que no entraña riesgos para la salud. Nos permite realizar un diagnóstico médico o de fisioterapia más preciso, para entender qué está pasando en el tejido dañado y cómo se comportan las estructuras musculoesqueléticas para poder llevar un seguimiento y evolución de la lesión mucho más preciso. Además, es de gran ayuda para decidir el tratamiento más adecuado para cada lesión y facilita el propio tratamiento ya que nos permite realizar con mayor precisión y seguridad algunos procedimientos invasivos que requieran de la monitorización en tiempo real, como son las infiltraciones articulares o musculares realizadas por el traumatólogo o las técnicas de fisioterapia invasiva como la punción seca (sabiendo exactamente en qué zona estamos pinchando), la electrólisis percutánea (fundamental la localización de la aguja para el éxito del tratamiento) o la neuromodulación (importante localizar el nervio sobre el que se quiere actuar).

Normalmente, tras el inicio de los síntomas de forma aguda, por ejemplo un pinchazo muscular, se recomienda esperar 48-72 horas para realizar la ecografía, ya que será más fiable y nos permitirá ver con mayor precisión qué puede haber ocurrido a nivel muscular.

Es de gran ayuda en el diagnóstico de lesiones musculares, tendinosas, ligamentosas, articulares… sobre todo en patología musculoesquelética.

En Sannus Clinic contamos con la tecnología de los equipos de Gehealthcare de alta gama #Logiq S7 que junto al razonamiento clínico de nuestro equipo nos va a dar la posibilidad de plantear la mejor solución para tu problema. Nos permite evaluar y reevaluar según avanza el tratamiento, además de darnos información en tiempo real de qué ocurre en el tejido y ayudarnos a realizar el propio tratamiento de fisioterapia invasiva.

¿Qué es la capsulitis adhesiva?

Es un proceso que consiste en una fibrosis de la cápsula de la articulación del hombro que se caracteriza por la pérdida progresiva de la movilidad activa y pasiva de esta. La capsulitis adhesiva primaria se considera idiopática (se desconoce la causa). La secundaria puede estar provocada por procesos conocidos como patologías propias del hombro (calcificaciones, tendinopatías o bursitis del hombro y patologías del bíceps) u otras enfermedades externas al hombro como las radiculopatías cervicales, fracturas glenohumerales o accidentes cardiovasculares y factores sistémicos como la diabetes, trastornos tiroideos o enfermedades cardiacas.

Parece ser que afecta más en edades comprendidas entre los 40 y 60 años, siendo más predominante en las mujeres. También se ha visto asociado a pacientes que han sufrido un periodo largo de inmovilización tras una cirugía o fractura.

Se divide normalmente en 3 fases:

Fase inicial inflamatoria. El paciente presenta un dolor difuso e intenso especialmente por la noche que no deja dormir y dolor al final de los rangos articulares de movimiento. Dolor en la cara anterior del hombro a la altura del deltoides. Existe más dolor que rigidez en esta fase, que puede durar de 2 a 9 meses

Fase de rigidez o congelamiento. Empieza a haber una restricción progresiva e importante de la movilidad del hombro en todos los planos, tanto activa como de forma pasiva. Esta fase puede durar de 4 a 12 meses.

Fase de descongelamiento. Resolución del dolor y retorno gradual del rango articular, pudiendo llegar a permanecer presente parte de la rigidez desde 15 a 24 meses desde la aparición de los síntomas.

El tratamiento va a estar enfocado según la fase en la que nos encontremos, pero la fisioterapia va a estar dirigida a un tratamiento global en el que vamos a intentar mejorar la movilidad articular del hombro con diferentes técnicas de Terapia Manual, Diatermia, Punción Seca así como a intentar reducir la sintomatología dolorosa. En algunos casos, desde la traumatología, se realizan infiltraciones intraarticulares para intentar ganar rango articular y conseguir analgesia para poder seguir avanzando a nivel de fisioterapia o, en los pacientes más graves (más de 10 meses de síntomas graves) se decide hacer una artroscopia para intentar liberar la articulación.

Si sientes rigidez en el hombro, dolor articular, limitación de movimiento, no dudes en pedir una cita para consultar con nosotros y realizar una buena evaluación para programar el tratamiento más adecuado.